jueves, 3 de diciembre de 2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

en proceso de cambio...

La oscuridad se extiende arrinconando la alegría y liberando lo que la Caja de Pandora ocultaba, mientras lucho por encerrar los temores de nuevo bajo llave.
Es una lucha desigual, esta vez me ha pillado con la guardia bajada, no sé en que momento empezaron los cambios, pero ha sido todo tan deprisa que no me dio tiempo a prepararme para lo que se avecinaba. Debí suponerlo, al fin y al cabo siempre es igual.

Aunque puede que sea mejor así, es más duro caer lentamente, ver que se hace de noche a tu alrededor y que no puedes hacer nada. Hasta que la oscuridad es completa no puedes buscar el origen de la luz, hasta que no te has hundido del todo no puedes buscar apoyo e intentar levantarte.

Los síntomas son conocidos, picor en los ojos, desgana, horas en la cama, música acompañando el sentimiento y haciendo aflorar la pena, regodeo en el dolor, opresión en el pecho, tristeza desatada, autocompasión, debilidad…

Pero es solo el tránsito, el proceso de adaptación, el puente a una nueva etapa…
El mundo gira, la gente anda su camino, y no siempre puedo seguirles el paso, aunque a veces me pregunto si es porque no debo, porque algo me lo impide o quizás porque soy demasiado débil.

La soledad se abalanza sobre mí mientras intento expulsarla con toda la fuerza que dan de si mis pulmones. Intento expulsarla luchando con uñas y dientes. Hace tiempo que no experimento la sensación de ser poseída por la indiferencia y la apatía que la acompañan, pero no quiero sentirme así, no quiero derrotarme a mí misma con pensamientos que me van destruyendo poco a poco, corroyendo mi corazón hasta dejarlo exhausto.

Pero no caeré sin presentar batalla, ya me he rendido otras veces, decidí no volver a hacerlo. Seguiré adelante, si los demás encuentran su destino yo encontraré el mío propio. Encontraré mi camino, y elegiré quien quiero que lo comparta conmigo, quien puede acompañarme y hasta dónde o cuando. Solo yo puedo decidir que va a ser de mi.

Lucharé, lucharé, con pensamiento positivo y entusiasmo…

Pero eso lo dejo para mañana, hoy no tengo ánimos para levantarme de la cama, tengo música con canciones melancólicas, una novela de desamor y un paquete clínex, por el momento es suficiente, aun no me he dejado vencer, solo he pospuesto la batalla hasta haberme deshecho un poco de la congoja que tengo dentro…

Nana

martes, 29 de septiembre de 2009

¿pq te quería?

Ahora que he decidido dejarte a un lado y pasar página en el capítulo q te he dedicado durante tantos años (otra vez...) me pregunto, que me gustaba en tí, pq te dediqué tantos sentimientos, si apenas se nada de ti, si apenas sabes nada de mi...
Eso de "no es por quien eres, si no por quien soy yo cnd estoy contigo" suena a tópico, pero es lo más aproximado a lo q he sentido por ti.
Sentía q te quería proteger, quería verte sonreir, hacerte feliz, q todo el dolor acumulado en tu corazón se esfumara cnd me vieras. Te veía fragil, sencillo y vulnerable, y quería abrazarte para q nada te lastimara... m inspirabas ese senmitiento protector, y quería q tú tuvieras el mismo hacia mí.
Me gustaba saber q t animaba hablar cnmigo, y q podía ayudarte de alguna manera, a superar esa etapa dificil de tu vida...
Estabas desencantado, aburrido de la vida, y falto de fe... y yo quería inspirarte ese sentimiento q a mi me desborda, y q a ti tanta falta te hace...
pero no lo conseguí...
Descubrí q tus sentimientos hacia mí eran fríos, practicamente te daba igual. Nunca tuviste esa necesidad de contacto q tenía yo, de una mano, un abrazo, una caricia. Me demostraste q no me querías para hacerte feliz, no del modo q yo te quería a ti.
Pensaba q dentro de ti habia unas brasas de cariño q podría avivar, y te darías cuenta lo loco q estás por mi... pero nunca hubo tal, solo un mar tranquilo... una laguna inalterable...
Si me quieres como amiga, si me necesitas, cnd me llames acudiré, te prestaré mi oído y mi hombro para q descargues tu dolor y tu llanto... pero no esperes más de mi, y no esperes q yo acuda a ti, pq nunca pretendí ser tu amiga... siempre quise algo más...

Nana

miércoles, 9 de septiembre de 2009

ATAKE DE ANSIEDAD

Necesito urgentemente algo para romper o golpear!!! tengo un atake de ansiedad!!! demasiadas cosas en la cabeza...
el xico con el q llevo flirteando varios findes (... manitas, besos en las manos, las mejillas, haciendo manitas, miradas sugerentes y peligrosas,etc.) en la playa y q el finde pasado me beso y me dijo q me escribiria, me he enterado q tiene novia con la q ademas se kiere ir a vivir a madrid! me parece muy fuerte! me siento engañada! por el me da igual, no merece la pena... pero me jode q m haya tomado el pelo de esa manera!!!!

otro punto esq mi mejor amigo (cn derezo a roce ocasional y a lo q el kiera...amigo de cama diria yo) se va 6 meses a avila pq aprobo las opos de policia nacional, y lo voy a exar muxisisisisimo de menos! pensar q esto va a cambiar su vida, y q en la siguiente etapa de su vida no tendra hueco para mi me da ganas de llorar!!! lo kiero un monton, ha sido mi apoyo muxas veces, y sus palabras siempre m han hexo sentir mejor cnd estaba deprimida, cn sus tonterias, y las burradas q me decia para hacerm reir... eso sin contar nuestras kedaditas en casa de mi hermana (q esta de obras) la ultima... MADRE MIA!!! cn juguetitos incluidos, cmo bien dijo, la union del hombre y la makina son un gran invento!!! uuufffff me acuerdo de la sensacion y se me ponen los pelos de punta!!!

y tercero, pero no por eso menos estresante... un xico q es un amor, un encanto, dulce, guapo, divertido, inteligente... etc, en el q no me habia permitido fijarme pq es novio de una amiga q tb es una xica encantadora... se acaba de kedar soltero!!! lo ha dejado! a ese xaval q es una joyaaa!!! y me pongo a pensar enq eso (kizas...) me de una oportunidad!!! q egoista soy!!!! aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

uuuuffffff un saco de boxeo para pelearme plis, m voy al gym a hacer spining, pero no creo q eso me ayude...

PD: el xico del q he hablado otra veces, pasa de mi... me fui a verlo al extranjero, a pasar dias cn el, a solas... y NADA de NADA. tp keria tirarmelo ni nada... pero era tan frio y distante... me desilusione muxo en el viaje y mas cnd despues no hemos vuelto a hablar y hace ya mas de dos meses.... asiq... espero poder pasar pagina en el capitulo legolas...

Nana

sábado, 27 de junio de 2009

Los Primeros Ritos de Ayla

- Eres una mujer excitante, Ayla. - dijo; y su mirada confirmaba su convencimiento.
- ¿Excitante? Excitante es… cabalgar velozmente montada a Whinney… o Bebé, ¿no es cierto? – estaba confundida
- Cierto. Y también lo es Ayla, para mí… y bella.
- Jondalar, estás bromeando. Una flor es bella o también el cielo cuando el sol se pone en el horizonte. Yo no soy bella
- ¿No puede ser bella una mujer?
Se apartó de la intensidad de su mirada.
- Yo… yo no sé. Pero yo no soy bella. Soy grande y fea.
Jondalar la puso de pie, la cogió de la mano y la hizo incorporarse.
Era irresistible, allí tan cerca de ella. Vio que se había vuelto a afeitar. Los pelitos de la barba solo se veían de cerca. Sintió deseos de tocar su rostro suave y áspero a la vez, y los ojos que la miraban la hacían sentir como si pudieran penetrar dentro de ella.
- Es gracioso, pero la mujer más bella que he visto en mi vida cree que es fea.

Ayla oía, pero estaba demasiado hundida en los ojos que la retenían, demasiado conmovida por la respuesta de su cuerpo, para fijarse en las palabras. Lo vio acercarse más, inclinándose, poner sus labios sobre los de ella, rodearla con sus brazos y pegarla a su cuerpo.
- Jondalar – suspiró – me gusta ese boca a boca.
- Beso – dijo él -. Creo que ya es hora, Ayla, los Primeros Ritos.
Se sentaron en las pieles.
Sonrió, se inclinó y la besó. Ella se recostó en él, pero se sobresaltó al sentir que se abría la boca del hombre y que su lengua intentaba entrar en su boca. Se echó hacia atrás.
- ¿No te agrada? – Ayla lo miró confusa; “Despacio, no la apremies” – ¿porque no te tiendes y te relajas?
La empujó con suavidad, después se tendió a su lado. Descansando sobre el codo. La miro, volvió a besarla. Espero hasta sentir que ya o estaba tensa y acaricio ligeramente sus labios con la lengua. Se levanto un poco y vio que su boca sonreía pero que tenía los ojos cerrados. Cuando lo abrio, se inclinó para volver a besarla. Ella se tendió para acercarse a él. La beso presionando más y abriendo. Cuando su lengua intento entrar, Ayla abrio la boca para dejarle.

Jondalar sonrió. Estaba interrogando, probando, saboreando y le complació que no lo encontrara insatisfactorio.
Volvió a besarla, explorando suavemente los labios, el cielo de su boca y bajo la lengua. Entonces siguió con los labios la línea de la mandíbula. Encontró la orejita. Sopló su aliento en ella, le mordisqueó el lóbulo y cubrió la garganta de besos y de caricias con la lengua. A continuación regresó a la boca.
- Si tienes calor, ¿por qué no te abres el manto?
- Está bien, no tengo calor.
- ¿Te importa si lo abro yo?
- ¿Por qué?
- Porque lo deseo – la besó de nuevo, tratando de deshacer el nudo.
- Yo lo abriré – hábilmente soltó la correa y la desenrollo. El mando de piel cayó al suelo y Jondalar jadeó.
- ¡Oh, mujer!- dijo, con voz de deseo, y los ijares se le crisparon - ¡Ayla! ¡Oh, doni, qué mujer! – la besó apasionadamente en la boca, hundió el rostro en el cuello de ella y aspiró su calor. Respiró muy hondo para tratar de dominarse.
- ¿Pasa algo malo?
- Solo que te deseo demasiado. Quiero que todo esté bien para ti, pero no sé si podré. Eres… tan bella y mujer!!!
- Todo lo que hagas estará bien Jondalar.

La besó de nuevo, más suavemente, deseando más que nunca proporcionarle Placer. Acarició su costado sintiendo la plenitud de su seno, la depresión de su cintura, la suave curva de la cadera, el músculo tenso del muslo. Ella se estremecía bajo su mano, que acarició los rizos dorados del pubis y subió por el vientre, hasta llegar a la hinchazón turgente de su seno; sintió cómo se endurecía el pezón bajo su caricia.
Besó la diminuta cicatriz de la base del cuello; entonces buscó el otro seno y succionó el pezón con la boca.
- ¿Quieres que te de Placer Ayla?

La estaba mirando: el cabello dorado, revuelto sobre la piel, le enmarcaba el rostro. Sus ojos dilatados, profundos y dulces, brillaban como fuego oculto y parecían llenos como si fueran a derramarse. La boca le tembló cuando quiso contestar; entonces asintió con la cabeza.
Jondalar besó un ojo cerrado y después el otro, y sintió una lagrima. Saboreo la gota salada con la punta de la lengua. Ella abrio los ojos y sonrío. Jondalar le beso la punta de la nariz, la boca y cada pezón.

Se tendió junto a la joven, llenándose los ojos de ella. Su cabello suave, esplendido, sus ojos, rebosantes y llenos de expectación, su cuerpo magnifico; toda aquella mujer esperando que la tocara, esperando que despertara en ella las sensaciones que él sabia que estaban allí. Quería que durara esa toma de conciencia `por parte de ella. Se sentía más excitado que nunca anteriormente en los Primeros Ritos de una novata. Ayla no sabía que esperar, nadie se lo había dicho, nadie se lo había descrito con detalles claros y extensos.
Ayla estaba quieta, sin mover un músculo pero estremecida. Sentía como si estuviera esperando desde siempre algo que no podía nombrar, pero que él podía darle. Con solo sus ojos podía tacarla hasta dentro; ella no podía explicar la palpitación, los efectos deliciosos de sus manos, su boca, su lengua, pero ansiaba más. Hasta que él le había dado a probar el sabor, no sabía cuánta hambre tenia, pero una vez provocada ésta, tenia que saciarla.
Cuando sus ojos quedaron satisfechos, los cerró y la besó una vez más. Ella tenía la boca abierta, esperando; atrajo su lengua y experimentó con la suya, tanteando. El se aparto y sonrió para animarla.

Encontró la oreja y su aliento calido mando estremecimientos deliciosos por el cuerpo de ella una vez más; le mordisqueó la oreja y lamió el lóbulo. Encontró los nervios tiernos del cuello y la garganta, que despertaron largos espasmos deliciosos por lugares secretos e intactos. Sus manos grandes, expresivas y sensibles la exploraron, sintieron la textura sedosa de su cabello, rodearon la mejilla y mandíbula, recorrieron el contorno de su hombro y su brazo. Cuando llego a la mano, se la llevó a la boca, besó la palma, acarició los dedos uno por uno y siguió la curva interior del brazo.
La boca calida encontró la cicatriz en el hueco de su cuello, siguió el camino entre los senos y rodeó la curva de uno. Hizo círculos cada vez más pequeños con la lengua y sintió el cambio de textura de la piel al llegar a la areola; Ayla jadeó al sentir que le tomaba el pezón con la boca y él sintió que un ardor nuevo palpitaba en sus ijares.
Con su mano siguió el movimiento circular de la lengua en el otro seno, y sus dedos hallaron el pezón duro y erguido. Al principio succionó suavemente, pero cuando ella se tendió hacia él, aumentó la fuerza de succión. Ayla respiraba fuerte, gemía suavemente. La respiración del hombre iba a la par con el deseo de la mujer; no estaba seguro de poder esperar más. Entonces se detuvo para mirarla: tenía los ojos cerrados y la boca abierta.
La deseaba toda y todo al mismo tiempo. Buscó su boca y atrajo su lengua hacia la suya. Cuando la soltó, ella atrajo la de él. Jondalar volvió a encontrar su garganta y trazó círculos húmedos alrededor del otro seno hasta llegar al pezón. Ella se alzó para salir a su encuentro, en aras de su deseo, y se estremeció cuando él respondió atrayéndola.

Con la mano le acariciaba el vientre, la cadera, la pierna; entonces tocó la parte interior del muslo. Los músculos de Ayla ondularon, mientras se tensaba, y después abrió las piernas. Puso la mano sobre el pubis cubierto de rizos de un rubio oscuro y sintió súbitamente una humedad caliente. Se quedó tal como estaba, luchando por dominarse, y casi se rindió cuando sintió otra oleada de humedad en la mano.
Su boca dejó el pezón y formó círculos en el estómago y el ombligo de la joven. Al llegar al pubis, la miró: estaba respirando de forma espasmódica, con la espalda curva y tensa, esperando. Estaba preparada. Le besó el pubis, el vello crujiente, y siguió bajando. Ella temblaba, y cuando la lengua de él alcanzó la parte superior de la hendidura, brincó dando un grito y volvió a caer de espaldas gimiendo.
Su virilidad palpitaba anhelante, impacientes, mientras cambiaba de postura para deslizarse entre las piernas de ella. Entonces abrió los repliegues y los saboreó lenta y amorosamente. Ella no podía oír los ruidos que hacia al sumirse en el estallido de sensaciones exquisitas que la recorrían mientras la lengua de él exploraba cada repliegue, cada borde.
Se concentró en ella para dominar su necesidad apremiante, encontró el nódulo que era el centro pequeño pero erguido del deleite de ella, y lo acarició firme y rápidamente. Temía haber llegado al límite de su resistencia cuando ella se retorció sollozando en un éxtasis que nunca anteriormente había experimentado. Con dos largos dedos penetró en su húmeda cavidad y aplico presión hacia arriba, desde fuera.
De repente Ayla se arqueó y gritó, y él saboreó una nueva humedad.
- Jondalar – le gritó - ¡Oh, Jondalar! Necesito… te necesito… necesito algo…
El estaba de rodillas, apretando los dientes en un esfuerzo por contenerse, tratando de penetrar con delicadeza.
- Estoy tratando de hacerlo con suavidad – dijo, casi dolorosamente.
- No… no me hará daño, Jondalar.

¡Era cierto! No era realmente la primera vez. Mientras ella se arqueaba para recibirlo, se abandonó y entró: no había bloqueo. Fue más allá esperando encontrar la berrera, pero se sintió atraído hacia dentro, sintió sus profundidades cálidas y húmedas bien abiertas, que le abrazaban y le envolvían hasta que, maravillado sintió que lo recibía todo. Se retiró un poco y volvió a introducirse profundamente en ella. Ayla le rodeó con las piernas para atraerle más. Volvió a retirarse y, al penetrar una vez más, sintió que su maravilloso paso palpitante le acariciaba cuan largo era. Fue más de lo que podía aguantar, volvió a empujar una y otra vez con un abandono sin restricción, cediendo por una vez a su necesidad en forma total.
- ¡Ayla!... ¡Ayla!... ¡Ayla! - gritó
La tensión estaba alcanzando la cima; él sentía cómo se acumulaba en sus ijares. Se retiró una vez más; Ayla se tendió hacia él con todo sus nervios y músculos. Él penetró en ella con el placer sensual absoluto de enterrar toda su joven virilidad en el calor anhelante. Se movieron juntos. Ayla gritó su nombre y, dándole todo lo que le quedaba, Jondalar la llenó.
Durante un instante entero, los gritos más profundos de él se mezclaron en armonía con los sollozos de ella, repitiendo su nombre, mientras ambos se estremecían convulsos, en el paroxismo de un placer inefable. Entonces, en un alivio exquisito, cayó encima de ella.


El valle de los caballos - Los hijos de la tierra (2ºlibro)

la belleza de Ayla

Jondalar estaba sintiendo el sol mucho más que Ayla. Conservaba su palidez invernal, al menos así fue hasta que salió a sentarse en la terraza saliente. Ayla se había ido cuando comenzó a sentirse incómodo a causa de la fuerza del sol.
La oyó y se dio media vuelta, agradecido de que, por fin, llegara y algo molesta porque no hubiese vuelto antes. Pero, al verla, ya no sintió quemaduras; se quedó con la boca abierta, maravillado al ver a la mujer desnuda que se acercaba a él bajo la brillante luz del sol.

Tenía la piel de un color tostado dorado, fluyendo y ondulando sobre sus músculos fuertes por el uso constante. Sus piernas estaban perfectamente modeladas, solo estropeadas por cuatro cicatrices paralelas en el muslo izquierdo. Desde aquel ángulo podía ver unas nalgas firmes y redondas, y por encima del vello rubio del pubis, la curva del vientre marcado por las señales leves del embarazo. Tenia los senos grandes pero formados como los de una muchacha e igual de erguidos, con areolas de color rosado oscuro y pezones tiesos. Sus brazos eran largos y graciosos y delataban inconscientemente su fuerza.

Tenía el cuello largo con una pequeña cicatriz en la garganta, una línea graciosa desde la mandíbula a la barbilla, una boca llena, una nariz fina y recta, los pómulos altos, y ojos de un gris azulado muy separados. Sus facciones finamente cinceladas se combinaban en una elegante armonía; tanto sus largas pestañas como sus cejas arqueadas marrón oscuro, un tono más oscuro que el de las ondas de las dorada cabellera que caían suavemente sobre sus hombros y brillaba al sol.

- ¡Madre Grande y Generosa!- exclamó

Se esforzaba por encontrar palabras para describirla; el efecto total era deslumbrante. Era bella, asombrosa, magnifica. Nunca había visto una mujer tan bella. ¿Por qué escondería aquel cuerpo espectacular bajo un manto informe y aquel cabello glorioso sujeto en trenzas? Y él la había creído simplemente guapa. ¿Cómo no se habría dado cuenta?

Solo cuando se acercó por la terraza acortando distancias empezó a sentirse excitado, pero la excitación le acometió con una exigencia insistente y palpitante. La deseaba con una urgencia que nunca anteriormente había experimentado. Las manos le ardían por el ansia de acariciar aquel cuerpo perfecto, de descubrir sus lugares secretos; anhelaba explorarlo, saborearlo, proporcionarle placeres. Cuando Ayla se inclinó y olió su piel caliente, estuvo a punto de hacerla suya sin siquiera pedírselo, de haber podido… pero intuía que no era mujer a la que se pudiera tomar fácilmente.



“Lamento haberme puesto en ridículo, pero eres tan bella, Ayla. Yo no lo sabía… lo ocultas tan bien. No sé por qué quieres hacerlo, pero tendrías tus razones. Aprendes con rapidez. Quizá cuando sepas hablar mejor puedas decírmelo, si te está permitido. Si no, lo aceptaré. Ya sé que no comprendes todo lo que digo, pero quiero decirlo. No volveré a molestarte, Ayla, lo prometo.”


El valle de los caballos - Los hijos de la tierra (2ºlibro)

miércoles, 24 de junio de 2009

encuentro Nora y Jondalar

- Noria mujer, Jondalar hombre- dijo Jondalar, tendiendo la mano de nuevo hacia su seno.
El le sujetó la mano, cogió la taza y sorbió un poco, y a continuación le ofreció a ella de beber. Ella asintió, pero Jondalar le llevó la taza a la boca de modo que ella tuvo que rodear las manos de él para inclinarla y poder beber. Cuando él dejó la taza, volvió a buscar las manos femeninas y las abrió para besarle las palmas con dulzura. Jondalar subió sus manos por los brazos de ella, luego se acercó, agachándose, y le besó el cuello. Ella estaba tensa, con deseo y a la vez con temor.
Jondalar se acercó, volvió a besarle el cuello y su mano se deslizó para cubrirle un seno. Jondalar le echó la cabeza hacia atrás, pasándole su lengua por la garganta, y con la mano comenzó a desatar el cordón del cuello. Entonces movió sus labios hasta la oreja de la joven y a lo largo de la mandíbula hasta encontrar su boca, abrió la suya y le metió la lengua entre los labios.
Se echó hacia atrás sujetándola por los hombros y sonrió. Tenía los ojos cerrados, la boca abierta, y respiraba más aprisa.
Se inclinó sobre ella al empujar la camisa hacia atrás para desnudarle los hombros y descubrir los jóvenes pechos erguidos, con sus areolas hinchadas y sintió que su virilidad palpitaba. Le paso la mano por la columna vertebral y la lengua por el cuello y el pecho; al rodear la areóla sintió que se contraía el pezón y lo succiono con suavidad. Ella jadeo pero no se retiro. Jondalar succiono el otro seno, le corrió la lengua hacia arriba hasta alcanzarle la boca, y mientras la besaba la echó hacia atrás.
Abriendo los ojos, Noria le miro desde el lecho de pieles; tenía los ojos dilatados y luminosos. Los de él eran tan profundamente azules que no podía apartar la mirada de ellos.
Se inclino sobre ella, volvió a besarla y noto que ella abría su boca para tocar la lengua de el con la suya. Acaricio su seno y le paso la lengua por el cuello y el hombro. Encontró nuevamente el pezón, succionando mas fuerte al oír que ella gemía y noto que su propia respiración se aceleraba.
Acaricio su piel desnuda debajo de sus pechos hinchados hasta la cintura. Siguió bajando la mano, y al encontrar la parte interior del muslo, aparto el vello púbico suave como plumón. Noria estiro las piernas mientras él avanzaba su mano por entre sus muslos.
Se puso de pie y contemplo entonces sus curvas suaves y redondas. Jondalar retiro la correa de sus pantalones y se los bajó; la joven dio un respingo al ver el miembro hincha y erecto.
Las miradas de Noria eran atraídas por aquel miembro palpitante. Jondalar le copio la mano, haciendo que lo tocara, y sintió un loco impulso. Noria sintió la suavidad de la piel, el calor, la firme plenitud, y como el miembro se movía ansiosamente en su mano, experimento un escalofrío, una sensación aguda y notó humedad entre sus piernas.
Jondalar se tendió unto a ella y la beso con dulzura. Se sentía atraída, abrumada, y experimento de nuevo la sensación profunda y placentera. Le deseaba. Tendió la mano, cerró los ojos, abrió la boca y se estrechó más contra él.
El hombre la beso, le dejo que explorara su boca, y lentamente fue siguiendo su camino hacia la garganta; entre besos, sin dejar de utilizar la lengua en tanto le acariciaba suavemente el estomago y los muslos, la provoco un poco acercándose al sensible pezón, pero retrocedió hasta que ella le atrajo de nuevo. En aquel momento movió su mano hacia la hendidura cálida entre los muslos de la joven y encontró el nódulo pequeñito y palpitante; Noria dejó escapar un grito.
Succionándole el pezón y besándola con suavidad, fue moviendo los dedos; la joven gimió y meneo las caderas, Jondalar fue mas abajo, sintió que ella ahogaba la respiración cuando hallo el ombligo y que tensaba los músculos mientras el seguía mas abajo y retrocedía de la plataforma para quedar de rodillas en el suelo. Entonces le aparto las piernas y probó por vez primera su sal penetrante. La respiración de Noria estalló en un grito tembloroso; se puso a gemir con cada exhalación, echando la cabeza hacia atrás y adelante, avanzando las caderas para salir a su encuentro.
Con las manos la abrió del todo, lamió sus repliegues calientes, encontró el nódulo con la lengua y se puso a trabajarlo. Mientras ella gritaba, meneando las caderas, la excitación del joven aumentaba. Cuando oyó que Noria respiraba entre jadeos, rápidamente se irguió, todavía de rodillas para poder controlar su penetración. Rechino los dientes para dominarse mientras se introducía en la fuente calida, húmeda y cerrada.
Mientras Noria le rodeaba la cintura con las mientras, notó el obstáculo dentro de ella. Con el dedo, encontró nuevamente el nódulo y se movió adelante y atrás solo un poco, hasta que los jadeos de ella se mezclaron con gritos, y sintió que se alzaban sus caderas. Entonces retrocedió un poco, empujo con fuerza y percibió que había roto la barrera mientras ella gritaba de dolor y placer, al mismo tiempo que oía su propio grito tenso al aliviar su necesidad exacerbada con espasmos estremecidos.

Los hijos de la Tierra - El valle de los caballos
Jean M. Auel

domingo, 14 de junio de 2009

citas

Tus ojos son la patria del relampago y de la lágrima,
tempestades sin viento,
mar sin olas,
pajaros presos,
doradas fieras adormecidas...

jueves, 11 de junio de 2009

para verte

Cortaré mis venas, si con ello consigo
que vengas a lamer mis heridas...
y así poder verte por fin.

Nana

lunes, 8 de junio de 2009

sin palabras

me siento tan estupida... que no se me ocurra nada que decir... bueno, más bien que no se me ocurra nada sensato... porque tonterias se me ocurren muxas. Algunos temas de conversación insulsos, cosas que no creo si kiera que sean de tú interés; y otras demasiado vergonzosas para sikiera mencionarlas... sentimientos, miedos, que me muero de ganas de verte y que a cada momento pienso en el reencuentro... pero eso sería demasiado
me resulta patético lo cohibida que me siento por ti... no se porque no puedo ser yo mismo cntigo, natural, divertida y a veces un poco plasta... pero sencilla, risueña y alocada. porque creo que dire algo que te hará darte cuenta de algo que no te gusta de mi, y cambiarás de opinión...
me paso horas esperando que me digas algo... y cuando yo te hablo, tú, como siempre, apenas diriges algún monosilabo... es grandioso cuando tenemos una conversación de más de una palabra por segundo y que llega a los 20 comentarios de messenger!
anoche me pasé la noche hablando de ti... creía que no, pero al parecer ya todo el mundo sabía la historia de un chico que me gustaba, que conocia de hace años, y que no estaba segura de sus sentimientos... y ahora que sabian que voy a verte todos estaban emocionados y contestos por mi y porque todo saliera bien para mi...
cuando volví a casa me moría de ganas de hablarte, decirte que quiero verte, y que cuando nos veamos en el aeropuerto quiero besarte...
ahora mismo me siento tan pequeña... que me pongo muy triste.
te has ido, apenas hemos hablado, y me quedo enfurruñada por no haber podido pasar más tiempo hablando contigo, porque no se me ocurría nada que te pudiera interesar para retenerte.
quiero pensar que por tu parte es algo parecido... quiero pensar que no te aburro, que te gusta charlar cnmigo...
buenas noches, esta noche intentare soñar contigo, pero por favor, que sea algo bonito.

Nana

un libro es suficiente


estoy extasiada por el romanticismo y el toque bohemio de este momento.
El verde cesped, el sol cayendo,
y una novela de amores contradictorios en el siglo XIX.

Gracias al cielo no puedo escuchar en mis oidos los mundanales ruidos que me rodean,
solo la suave música que llega a mi corazón...

Nana

un paseo por el sol


me encantan los días en q me levanto llena de energía,
con ganas de gritar al sol,
con ganas de bailar bajo la lluvia,
con ganas de cantarle a la luna...

Camina con la cabeza alta,
porque hoy soy grande,
no aceptaré malas miradas,
no bajaré los ojos,
porque hoy mis pies pisan fuerte.

¿Y q si el mundo se burla de mí?
¡¡Yo me burlo del mundo!!

No admitiré q me juzguen,
q me consideren simple y pequeña,
porque son ellos los q no son capaces de ver más allá de sus narices.

Allá ellos si no quieren ver mi gran corazón,
la luz de mi alma y la fuerza de mi energía,
sobre todo en días como hoy...

Y es que este mundo está lleno de palurd@s cabeza hueca.
¿Que esperas encontrar mirándome de arriba a abajo con desprecio?

No caeré tan bajo como para contestarte,
solo daré un paso al frente,
un paso bastará para acobardarte y q salgas huyendo...


Nana

martes, 2 de junio de 2009

Tu corazón está triste

Quiero calmar tu corazón,
Déjame que apacigüe su ansiedad.
Quiero protegerte del dolor
Quiero verte sonreír.

Me quedo sin palabras,
sin nada que decirte para darte aliento.
No quiero recordarte tu pena
Y que te sientas desgraciado


No sé más que mostrarte mi sonrisa
Esperando que te contagie
Que conmigo dejes de lado
Aquello que te aflige.

Bajas la cabeza, te encojes,
Sufres en silencio en un rincón.
Déjame mostrarte el camino
A un mundo lleno de luz.

Odio oírte decir que no crees en nada
No me gusta pensar que perdiste la esperanza
Cree en mí, que te quiero animar
Cree en que te quiero ver feliz.

No ocultes tus penas,
No me escondas tus lágrimas
Yo las secaré con dulzura
E intentaré que no vuelvan.

Dime todo lo que sientas
Suelta todo lo que pienses
No tengas secretos para mí
Y así podré confiarte mis miedos

No necesito que me prometas estar a mi lado
Solo necesito que me prometas que lucharás
Que intentaras ser feliz, que sonreirás
... q nunca te rendirás.

Déjame ser tu ángel...

Nana

viernes, 29 de mayo de 2009

quiero besos

Bésame... quiero besos
bésame con dulzura
bésame con amor
bésame con desenfreno y locura
bésame con ardor


Quiero besos delicados
besos cariñosos
besos enroscados
besos ansiosos

Sentir tus labios suaves
tú barba cosquilleándome
besos húmedos y tiernos
apasionados y juguetones


Solo el roce de nuestros labios
la comunicación de nuestras lenguas
bésame!! bésame !!!

Pero no me beses para despedirte
no me beses para dejarme
bésame para q pueda tenerte
bésame para poder amarme

Nana

domingo, 24 de mayo de 2009

confesiones de Henry Schoonmaker

Henry: Te he traído hasta aquí para q puedas hacerme todas esas preguntas que intentaste hacerme el día en que nos conocimos. Puedes preguntarme cuanto quieras, y yo juro responderte con sinceridad.

Diana: Muy bien... si puede ser cualquier cosa...entonces dime qué opinas de mi.

Henry se rió por lo bajo y dio una calada con gesto reflexivo.

H- Opino que eres la chica con mayor encanto natural que he visto en mi vida. Cuando pones esa mirada traviesa, quiero saber exactamente qué pasa por tu cabeza, y luego quiero planear algo retorcido contigo. Me gusta la forma graciosa que tienes de caminar y que siempre parezcas ser demasiado grande para la habitación en la que estás.

Diana inspiró hondo.

H- Para decirlo en pocas palabras, miss Diana - acabó Henry tomando su mano y besándola -, es usted la persona más viva que conozco.

cancion italiana

puedes llamarte doctor, puedes llamarte licenciado,
puedes cambiar tu nombre y usar un apellido inventado,
puedes incluso morirte,
de todas formas el amor es allí donde estas preparado para sufrir.


Cesare Cremonini - Figlio di Un re

viernes, 22 de mayo de 2009

temo perderte

Quiero que me susurres al oído,
Háblame mientras te adoro.
Escucho el silbido de tu voz
Y no existe otro mundo donde no estés tú.

Necesito oír esas palabras,
Que mi alma pueda dejar de buscar,
Que mi corazón se estremezca de ansiedad
… dime que piensas en mí.

Yo dibujando corazones en tu espalda,
Tú besando mi vientre con ansia.
Yo amando tu corazón,
Tú deseando mi cuerpo.

No me devuelvas a mi soledad,
Me he hecho a la idea de que esto es real.
No quiero volver a llorar,
No quiero volver a sufrir.

Te demostrare que no hay nadie
Que te ame como lo hago yo
Te enseñare que no hay nadie
Que me importe más que tú.

Caminemos juntos de la mano,
Por el camino del destino,
Aunque no creas en el futuro
Conmigo veras que la vida merece la pena.

No llores por el pasado,
Tus lágrimas son cuchillos en mi corazón.
Comparte tu dolor conmigo,
Yo compartiré mis alegrías contigo.

Por muchas palabras que pueda dedicarte,
Nunca sabrás lo que hay en mí.
Aunque me escondas tus sentimientos,
Siempre pensaré que eres mío.


Nana

El viajero mas tonto del mundo

"Érase una vez un viajero muy tonto.
Era tan tonto que cualquiera podía engañarle, y todos los habitantes de la ciudad se aprovechaban de él.
-"Por favor, dinero para medicinas".
A medida que viajaba fue quedándose sin dinero, sin ropa y sin zapatos.
-"Mi hermana está enferma..."
-"No tengo dinero para comprar semillas en el campo..."
Pero el viajero era tan tonto que continuaba regalando sus cosas porque pensaba que sí ayudaba a la gente... emocionado y con los ojos llenos de lágrimas mientras decía que esperaba que así fueran felices.


Al final, se quedó completamente desnudo.
Entonces, el viajero sintió vergüenza
y decidió continuar su viaje a través del bosque.
Esta vez, se tropezó con los ogros que allí habitaban.
Los ogros le enredaron con sus palabras para que les dejara devorar su cuerpo.
El viajero les creyó y fue dándoles partes de su cuerpo poco a poco: una pierna por aquí, un brazo por allá.
Al final, quedó su cabeza...
pero aún así, le dio los ojos a la última de las criaturas.
Mientras el ogro masticaba sus ojos con gusto... le dio las gracias y le dijo que le daría un regalo a cambio.
Pero eso también era mentira.
El regalo era un trozo de papel en que había escrito la palabra "tonto".
Pero al oírle, el viajero se echó a llorar.
-"Gracias, gracias"- le dijo.
-"Es la primera vez que alguien me da algo a cambio. Mil gracias".
Y las lágrimas siguieron brotando a pesar de que ya no tenía ojos.
Y el viajero murió poco después."


Qué maravilloso es perder o sufrir sin preocuparse por ello.
Al peregrino no le preocupaba eso. Incluso si es algo que otros consideran estúpido... no creo que sea una tontería.
Aún cuando es alguien a quien fácilmente se le pueda engañar...


Fruit Basket

miércoles, 20 de mayo de 2009

la espera

Me gustaría que simplemente fueras capaz de leer en mis ojos lo que mis labios no se atreven a decirte.
En el fondo seria un alivio que me dijeras que simplemente me has estado castigando con tu actitud por no haberme dado cuenta antes de lo mucho que te necesito, o por todas las dudas que tengo.
Porque me estoy volviendo loca, esta incertidumbre y toda la confusión que me rodea me está empujando hasta el fondo. Sin poder pensar en otra cosa, soñando contigo, aún estando despierta, intentando descifrar tus palabras, intentando adivinar que quieren decir tus silencios.
Porque se m infla el corazón cuando pienso en lo que podríamos tener, en lo bonito que sería y en lo bien que me quiero sentir contigo. Se me alborotan las mariposas del estómago cuando nos imagino simplemente agarrados de la mano por la calle y se me acelera el pulso si pienso en tus labios próximos a los míos.
Tengo tanto miedo de decir algo erróneo, tanto miedo de que me tomes por loca y no vuelvas a aparecer en mi vida. Me da pánico ver que estamos tan cerca, que sería tan fácil decir hola y no me dedicas ni una sonrisa, y a penas soy capaz de hablarte porque el no recibir respuesta me duele.
Si supieras lo mucho que espero tus palabras, que nunca llegan.

Nana

mirando al pasado

Recuerdos de un amor pasado, de un dolor olvidados, de unas heridas ya cicatrizadas... aun presente, pero sin derecho a dañarme otra vez.
no pienso que me engañaras, no creo que me mintieras, tampoco queue me utilizaras... pero fuiste un niño grande, caprichoso y egoísta, queue no pensó en el daño queue haría con sus acciones.
Ahora lejos de ti, todo es muy distinto, m doy cuenta de lo fácil que fue caer en tus brazos, que m protegían de la soledad que me rodeaba, que calmaban mis ansias de cariño... se que estuvo mal, que no debí dejar que me sedujeras estando comprometido... aun así no me arrepiento.
guardo tus recuerdos, tus palabras, y esa sensación de ser queuerida, aunqueue fuera solo un espejismo... me sentía tan abandonada, en un lugar que no conocía, sin nadie a queuien acudir... y tu me recibiste diciéndome que me necesitabas... que te encantaba abrazarme, y que mi perfume era adictivo para ti... me agarre a eso como si fuera mi única salvación.
adoro el recuerdo de tu aroma, de mi piel erizada cuando te olía al pasar junto a mi... tus notas diciéndome queue te morías por besarme, tus manos paseando por mi rostro, tus labios rozándome con suavidad... lo recuerdo como una fantasía lejana...
también recuerdo tus palabras duras, tus puñaladas... era tan doloroso que me pidieras que me alejara de ti por la calle, diciendo que nos podían ver... o que me apartaras cuando intentaba acercarme... era como si mi corazón se hiciera mil añicos cada vez.
pero cuando me sonreías, me decías que queuerías que te acariciara, que queuerías tocar mi piel... olvidaba todo.
también recuerdo los momentos más felices... abrazada a ti, acurrucados, sintiendo tu respiración, acompasándola con la mía, tus pies rozando los míos, tus manos paseando por mi espalda bajo las sabanas... que bonito hubiera sido si hubiera sido real...
Tuve que huir... todos aqueuellos pensamientos me torturaban, me herían, y tu indecisión y tus juegos me destrozaban el corazón... me marche para poder pensar, tu presencia nublaba mi juicio, verte me dejaba ciega, oírte sorda, sentirte m volvía una marioneta y olerte me dejaba atontada.
me marche y volví en mi, recobre mis sentidos y la cordura que me arrebataste, y pude vivir otra vez... sin ti, algo que hasta ese momento creí imposible.
aun así te doy las gracias, por hacerme sentir tantas cosas, por darme una lección, y por hacer que mi corazón se llenara de amor...
gracias mi chico francés, no te olvidaré

Nana

domingo, 17 de mayo de 2009

un camino despejado

Por fin hubo respuesta... otra de tus visitas, de esas que hacen temblar las manos y salir de casa con una estúpida sonrisa de la cara, haciendo que todos se pregunten el porque de esa actitud, y hecha un manojo de nervios.
apareciste y quisiste pasear, yo pensaba para mis adentros... esto será como una cita? paseamos, reímos, cenamos juntos, y nos sentamos en un bonito parque, queriendo acurrucarme a tu lado, pero con miedo a tocarte, por si salías corriendo, por si tu corazón no latía tan rápido como el mío y me tomabas por una loca, deseando rozar tu mano, pero con pavor a acercar la mía, loca por que me tocaras con todos los sentidos atentos a cada uno de tus movimientos... a pesar de eso muy agradable, ver tu brazo detrás de mi espalda, aunque sin tocarnos, sentirme abrigada por tu cuerpo aunque sin llegar a apoyarme en tu pecho... no quería que ese momento terminara
cuando dijiste de marcharnos, no pude reprimir un puchero de desconsuelo... y tu respuesta fue un beso... dulce y tierno, como el que tantas veces he soñado e imaginado. Creí que rompería a llorar, que mi corazón se salía del pecho como respuesta a ese pequeño contacto... y desee más. Tus manos recogieron mi rostro y el beso se hizo mas intenso, mientras mis dedos se enredaban en tu pelo. en aquel momento podría haberme desmayado y despertar pensando que era otro mas d esos muchos sueños en lo que te apareces...
volvimos a hablar, me sentí horrible por todos los fallos que cometí, por no haberte prestado la suficiente atención en estos años, y haberte "ignorado" tantas veces en el pasado, porque no aparecías en un momento oportuno... Quiero pensar que nos conocimos demasiado pronto, demasiado niña... quiero pensar que el destino nos ha dado ese tiempo para madurar, crecer y poder valorarnos mejor... descubrir experiencias que nos hubiéramos perdido si las cosas hubieran sido distintas...
ya se despejó la duda... se sientes algo, y según tu siempre lo has sentido... No sé de donde saqué el valor para decirte yo primero que siempre habías estado ahí, en mi mente, que siempre he pensado en ti, y que me gustas... en ese momento pensé que mi cara prendería fuego... aun así me quedé mucho para mí, no quiero espantarte tan pronto... no pude decirte que siempre pensé (deseé) que terminaríamos juntos (aunque aún es pronto para adelantar tanto) y que imagino mi futuro compartido contigo.
ahora te has vuelto a marchar, se ha hecho una declaración de intenciones... (por mucho que oiga la palabra novio a mí alrededor, de momento es solo una aclaración de la situación). Nos conoceremos mejor y esperar a ver como salen las cosas, aunque hasta que vuelvas no se puede hacer nada.
mientras estoy aquí, imaginando cada segundo contigo, pensando cada minuto en ti. Soñando en como será si voy a verte, me besarás, o seremos demasiado vergonzosos y nos daremos dos educados besos en las mejillas? (conociéndonos no me extrañaría, aunque por dentro yo ya me muero por rozar mis labios con los tuyos). Imagino en los días en esa ciudad tan maravillosa, cogidos de la mano paseando como un par de turistas... quiero que me enseñes tantas cosas...
No te puedes hacer una idea de lo lejos que llega esta imaginación mía... a veces me asusto a mi misma... los pensamientos a largo plazo no son nada útiles...
Aunque ya sé como están (más o menos) las cosas... no puedo evitar el miedo... aunque sea de otro tipo. Miedo a decepcionarte, miedo a que me guardes rencor por mi comportamiento anterior, miedo porque este deseo desbordante que tengo te ahogue, te asuste y desaparezcas... miedo a volcarme tanto en ti, que huyas... no quiero equivocarme, aun no te tengo y ya tengo miedo de perderte...
tengo miedo que demasiadas demostraciones de afecto o mis cursiladas te alejen, soy muy besucona y pegajosa, y aunque intento contenerme no sé si es suficiente...

ahora la pregunta es... ¿que voy a hacer con este corazón mío? ¿y con mi cabeza que no hace más que surcar las nubes de forma acelerada?

Nana

miércoles, 13 de mayo de 2009

las chicas son guerreras

Para llegar a ser imprescindibles, tenemos que ser siempre diferentes,
Aprender a poner tú mirada solo en lo que te queda por hacer
En algún momento el liderazgo se relacionó con la fuerza;
ahora se relaciona con la capacidad de dialogo
Por mucho que cante el gallo, la que pone los huevos es la gallina.
El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres
Solo se tiene lo que se da
La mayor bajeza humana es abusar del débil.
Y la mayor virtud es ponerse en el lugar del otro
Cuando haces lo que tienes que hacer, el universo te ayuda
Cuando una mujer da un paso, todas avanzamos.

domingo, 10 de mayo de 2009

citas

las personas somos un misterio...
incluso para nosotros mismo

sábado, 2 de mayo de 2009

algo distinto

me encuentro viviendo una experiencia distinta... un viaje en el tiempo, a un paraje lleno de cosas desconocidas...
no es un viaje en solitario, aunq espero poder tener mis momentos de trankilidad para disfrutar a mi manera de el lugar. aunq me considero de sangre caliente, el frio ayuda a tener la mente mas despejada...
miles de colores en el cielo, tierras entremezcladas entre si, y olor a sueæos en el ambiente...
si no fuera pq me helaria de frio me kedaria fuera, viendo cmo nunca se hace de noxe por completo y observando cmo el horizonte cambia de colores sin cesar
es un respiro para el alma (lastima q mis compaæeros de viaje no me de un segundo libre)
ojala pudiera transmitiros la sensacion en el corazon al ver un arcoiris eterno en el horzonta (por la noxe)
un beso desde la punta del mundo
Nana

sábado, 25 de abril de 2009

Versos de una costurera, 1898

No vayais a buscar muchachos en la oscuridad.
Dirán cosas bonitas y después
os dejarán cicatricez.
Id a buscar muchachos en el parque,
pues ahí es donde están los auténticos caballeros.

viernes, 24 de abril de 2009

"Latidos" de Anna Godbersen

El hombre se inclinó hacia ella y le rozó la oreja con su aliento cálido, mientras alargaba el brazo para recuperar su sombrero. Por un momento, nada se movió. El cuerpo de él estaba tan cerca del suyo que a la joven le pareció que ya se tocaban. Y entonces, mientras retiraba con suavidad el sombrero de sus rizos, él volvió la cara lo justo para rozarle los labios con los suyos. El pecho de la muchacha subió y bajó. El contacto de su boca había sido eléctrico.

Él la miraba intensamente a los ojos, resistiéndose a sonreír del todo, y luego volvió a inclinarse para posar su boca en la de ella. Eso era, pensó Diana. Así debía ser. Un beso debía bajarte hasta los dedos de los pies y hacerlos bailar, solo un poquito.

Henry apartó los labios y le guiñó un ojo, mirándola con expresión de alegre complicidad. Luego se puso el sombrero y salió sin decir nada más.

martes, 14 de abril de 2009

La Mandolina del Capitán Corelli

- Porque le salvaste… porque no le dejaste morir... ??

- Para que me volvieras a amar.

Hice que me leyeran todas tus cartas… “Mandras te quiero, Mandras te deseo, Mandras cuando vas a volver… “

Y de pronto una distinta… “No sé como describir mis sentimientos. Es como si hubiera esperado 100 años a saber de ti, 100 años esperando a q volvieras. Una vez creí q mi corazón se desbordaba de amor por ti, ahora solo siento el vacío, (…).”

lunes, 13 de abril de 2009

extra Rosalie 2º Parte

Pestañeé lentamente. ¿Bella se había marchado? Mi pensamientos danzaron alrededor de esa inesperada idea. No se había graduado aún, así que puede que hubiera vuelto con su madre. Eso era buena idea. Podría vivir en el sol. Era buena que fuera capaz de dejar las sombras atrás.
Intenté tragar y no pude.
Rosalie tembló con risa nerviosa. “Así que no necesitas estar enfadado con Alice.”
“¿Entonces por qué me llamas, Rosalie, si no es para crearle problemas a Alice? ¿Por qué me molestas? Ugh!”
“¡Espera!” dijo, sientiendo, correctamente, que yo era capaz de colgar otra vez. “Eso no es por lo que he llamado.”
“¿Entonces por qué? Dilo rapido y dejame solo.”
“Bien…” Dudó.
“Sueltalo, Rosalie. Tienes diez segundos.”
“Creo que deberías volver a casa” Dijo Rosalie apresuradamente. “Estoy cansada de Esme acongojada y Carlise que nunca rie. Deberías estar avergonzado por lo que les has hecho. Emmet te echa muchisimo de menos, todo el tiempo me saca de quicio. Tienes una familia. Crece piensa en algo más que tu mismo.”
“Interesante consejo, Rosalie. Dejame contarte una pequeña historia sobre una taza y una tetera.”
“Yo estoy pensando en ellos, al contrario que tú. ¿No te importa cuanto has herido a Esme? Ella te quiere más que al resto de nosotros, y lo sabes. Ven a casa.”
No contesté.
Pensé que una vez que todo lo relacionado con Forks hubiera terminado , lo superarías.”
“Forks nunca fue el problema, Rosalie.” Dije, intentando ser paciente. Lo que había dicho sobre Esme y Carlisle golpeado un acorde. “Fue a causa de Bella” – era duro decir su nombre en voz alta – “Se ha mudado a Florida, no quiere decir que yo sea capaz de… mira, Rosalie. Yo realmente lo lamento, pero créeme, no haría a nadie más feliz si estuviera allí.”
“Um…”
Allí estaba, la duda nerviosa otra vez.
“¿Qué es lo que no me estas contando, Rosalie? ¿Está Esme Bien? ¿Está Carlisle-”
“Ellos están bien. Es solo… bueno, yo no dije que Bella se haya mudado.”
No hablé. Rememoré nuestra conversación en mi cabeza. Sí, Rosalie había dicho que Bella se había mudado. Había dicho: … tú solo nos advertiste de estar lejos de Bella, correcto? El resto de Forks no importa. Y luego: pensé que una vez que todo lo de Forks hubiera terminado… Así que Bella no estaba en Forks. ¿Qué quería decir? ¿Bella no se había mudado?
Entonces Rosalie estaba apresurando sus palabras otra vez, hablando esta vez casi enfadada.
“Ellos no querían que te lo dijera, pero creo que es estúpido. Cuanto antes acabes con esto, antes podremos volver a la normalidad. ¿Por qué debes andar deprimido por las esquinas del mundo si no hay necesidad? Puedes volver ya a casa. Podemos ser una familia otra vez. Ha terminado.”
My mente parecía romperse. No podía dar sentido a sus palabras. Era como si me estuviera diciendo algo muy, muy obvio, pero no tuviera idea de que era. Mi cerebro jugaba con la información, haciendo extraños patrones de ellos. Sin sentido.
“¿Edward?”
“No entiendo lo que me estás diciendo, Rosalie.”
Una larga pausa, largos como los latidos de unos pocos humanos.
“Ella está muerta, Edward”
Una larga pausa.
“Yo… lo siento. Tienes el derecho de saberlo, creo. Bella… se lanzó por un acantilado hace dos días. Alice lo vio, pero era demasiado tarde para hacer nada. Creo que hubiera ayudado, aunque, rompió su palabra, si hubiera habido tiempo. Ella volvió para hacer algo por Charlie. Sabes como siempre se preocupó por él…”
El teléfono murió. Me llevó unos pocos segundos darme cuenta de que lo había apagado.
Me senté en la sucia oscuridad por largo tiempo, en el helado espacio. Era como si el tiempo hubiera terminado. Como si el universo se hubiera parado.
Despacio, moviéndome como un hombre viejo, volví a encender el móvil y marque el número que prometí no volvería a marcar.
Si era ella, colgaría. Si era Charlie, conseguiría la información que necesitaba bajo subterfugio. Probaría que la enfermiza broma de Rosalie era falsa, y luego volvería a mi nada.
“Residencia Swan” respondió una voz que nunca antes había escuchado. Un hombre con voz ronca, profunda, pero aún juvenil.
No me paré a pensar en las implicaciones de esto.
“Soy el Doctor Carlisle Cullen”, dije, imitando perfectamente la voz de mi padre. “¿Podría por favor hablar con Charlie?”
“Él no está aquí”, respondió la voz, y algo sorprendido por la furia en ella. Las palabras eran casi gruñidos. Pero no importaba.
“Bien, ¿Dónde está?” pregunté, empezando a impacientarme.
Hubo una corta pausa, como si el extraño quisiera apartar la información de mí.
“Él está en el funeral” respondió finalmente el chico.
Colgué otra vez.


Sé que dan ganas de tirarse de los pelos... pero esto es todo en este extra... Cuando traduzca otro lo colgaré... :P esperemos se le encienda la bombilla a Stephanie y termine sol de medianoche... y lo mejor sería que escribiera los 4 otra vez contados por Edward jaja... aunq dado que acaba de empezaar otra saga (El Huesped... q pinta bueno) no creo q se de prisa... :-(

martes, 7 de abril de 2009

confusa

seis años ya con este juego del gato y el ratón... y a mi cada día me late mas el corazón cuando me hablas, incluso siendo a través de una pantalla y estando a km de distancia...

recuerdo la primera que vez que te vi... fue un día antes de conocernos oficialmente... hablando con el conductor de tu grupo, con el casco de rugby en la mano, medio colgando de una de las barras de la carroza, dispuesto a dar un salto para bajarte... me pareciste el chico mas guapo del planeta... y al día siguiente... me terminaste de enamorar... el disfraz, tus ojos, la capa a mi alrededor... me hechizaste.

a veces creo que juegas conmigo, que es algún tipo de venganza por lo pasado... se que a veces he sido injusta contigo, aunque tengo la esperanza que no fueras consciente de ello. pero es que me sacaba de mis casillas que te diera la gana de reaparecer en mi vida, tras meses (incluso años) de no tratarnos, y que yo acudiera a ti corriendo, cuando en esa etapa de mi vida solo quería divertirme (siempre apareciste en los momentos mas inoportunos) y nunca diste señales claras de lo que pretendías, solo aparecías para ponerme los nervios de punta y luego volver a desparecer...

y ahora? acaso quieres destrozarme el corazón? no puedes darme esperanzas, aparecer ante mi cuando se supone que estas en otro país, y decirme "quería darte una sorpresa, volví ayer" cuando en los últimos meses apenas hablamos 5 o 6 veces. me llevas a cenar y lo único que me dices es que no tienes ganas de pensar en mujeres, que en este momento de tu vida no te interesan... y echar por tierra mis ilusiones, y pisotearlas...

me dices que nos conocemos hace años y que apenas tenemos contacto... pero que a pesar de ellos soy una persona de mucha importancia en tu vida... que soy una gran amiga?? solo eso?
aun conservo los pantalones que llevaba puestos cuando nos conocimos, es una estupidez, no los uso... pero si los tiro o los regalo seria como pasar pagina, como darme por vencida, como renunciar. si cierro los ojos aun recuerdo tu mano metida en el bolsillo de detrás del pantalon, fue lo mas lejos que llegamos nunca, al fin y al cabo éramos casi unos niños. yo despertaba a la vida universitaria y tu... bueno, siempre fuiste muy tímido... y caballeroso

me dices que apenas nos conocemos, que no puedes opinar a cerca de como soy porque no me conoces, pero no te molestas en preguntarme!!??? que me gusta, que me inquieta, que me disgusta, que me pone triste... no te molestas. cada palabra que sale de tu boca (o de tu teclado) te la tengo que sacar con sacacorchos... dices que te callas las cosas, y que tampoco tienes demasiado que decir... yo quiero saberlo todo, que cada pensamiento que siquiera roce tu mente me lo cuentes de inmediato! porque si tu eres sincero conmigo, yo podría serlo contigo...

y es que es difícil abrirle el corazón a alguien tan poco receptivo... solo me queda escribir como me siento, a sabiendas que nunca lo leerás, porque además no te gusta hablar de estas cosas así... sin embargo la mejor forma que yo tengo de expresarme es escribiendo, puedo meditarlo todo mejor, sacarlo todo... sin prisas, sin presión... siempre me gusto escribir mis sentimientos y mis pensamientos, parece que escritos quedan mejor, aunque también es verdad que nunca he sido capaz de leerlos en voz alta odio escuchar como me siento de boca de otros o que otros lo oigan de mi, es demasiado vergonzoso... me siento estúpida, y también me hace mas vulnerable.

necesito aclarar mi mente, decirte lo que siento o que me digas si puedo albergar esperanzas, pero a la hora de la verdad me acobardo... y no soy capaz de decirte que me gustas, que me confunde tenerte cerca, que no se porque se me acelera el corazón cuando pienso en ti aunque apenas tenemos nada en común, porque sueño contigo tantas veces, que me dices que me quieres, que vienes a buscarme y me coges de la mano, que me besas como una vez hace 6 años lo hiciste...

y es que estas metido en mi cabeza y en mi corazón muy adentro... a veces pienso si no serás mas que una obsesión... que el que me estés mareando tanto no me tendrá ciega y te estaré idealizando (aunque no sé que iba a idealizar... porque cuanto mas lo pienso menos entiendo porque me gustas tanto)

a veces me gustaría que fueras valiente, que lo fueras por los dos. Eres tan tímido como yo, o puede que mas...que simplemente vinieras me cogieras de la cintura y me plantaras un beso que me dejara alelada!! pero tú no eres de esos... Ten sangre en las venas!!! a veces parece que por tus venas solo corriera horchata... si supieras como te llaman mis hermanas...

te llamaría cobarde, pero también me lo llamaría a mi misma... porque es tan culpa tuya como mía, no supe poner las cartas sobre la mesa...

espero deshacerme de este peso que llevo algún día, y espero poder hacerlo pronto. a veces cuando dejamos de hablar pienso... un respiro, podré empezar a olvidarlo. pero al no saber cual es el motivo sigo esperando tus palabras, tus llamadas... pensando si debería hacerlo yo, torturándome cuando lo hago y no recibo respuesta... porque no sé si lo haces por que me ignoras o simplemente porque soy inoportuna. la incertidumbre me carcome... luego me dedicas un hola... y vuelve toda la ilusión... como si nunca se hubiera ido.

ahora descubrí una mención a otra chica en tu vida... hoy mismo. entonces pensé. ahora si que se acabo... pero no... justo hoy me dijiste que andabas cerca, y que si quedamos... y yo me pregunto porque! cada vez que me empeño en olvidarte y seguir adelante te empeñas en meterte por medio...es que no ves que si te tengo en mi mente no puedo ver mas allá?

aun recuerdo todos los carnavales... cuando nos conocimos, al año siguiente con la chica que trajiste, fingiendo que no me importaba. o cuando fui yo la que tonteo con otros, intentando darte celos, pensando que harías algo... pero nada...

dime entonces... que hago contigo?

Nana

sábado, 4 de abril de 2009

Extra Rosalie - 1º parte

Aquí esta la 1º parte de unos de los extras que comente iba a traducir... los pongo en dos partes pq es algo largo

Si quereis podeis copiarlo, no me importa, pero por favor decirmelo, para comprobar que el tiempo y el esfuerzo dedicado no es en vano y alguien está minimamnt interesado en esto... gracias

Nana



El móvil estaba en mi bolsillo vibrando otra vez. Era la vigésimo quinta vez en veinticuatro horas. Pensé en abrir el teléfono, por lo menos ver quien estaba intentando contactar conmigo. Quizás fuera importante. Puede que Carlisle me necesitara.

Pensé en ello, pero no me moví.

No estaba precisamente seguro de donde me encontraba. Algún espacioso y oscuro ático, lleno de ratas y arañas. Las arañas me ignoraban, y las ratas me daban una amplia litera. El aire

El aire era espeso con los olores pesados de aceite de cocina, carne rancia, sudor humano, y la capa casi sólida de contaminación que era en realidad visible en el húmedo aire, como una negra película sobre todo. Bellow me, four stories of a rickety ghetto tenement teamed with life. Por debajo mía, cuatro tambaleantes pisos de un gueto. No me molesté en separar los pensamientos de las voces – ellos hacían un gran y ruidoso clamor español que no escuchaba. Simplemente dejé los sonidos rebotar en mí. Sin importancia. Nada tenía importancia. Incluso mi existencia era sin sentido.

El mundo entero era sin sentido.

Presioné mi frente en mis rodillas, e imaginé cuanto tiempo sería capaz de aguantar así. Quizás fuera esperanzador. Quizás, si mi intento estaba de todos modos condenado al fracaso, debería parar de torturarme y simplemente volver…

La idea era tan poderosa, tan cicatrizante – como si las palabras contuvieran un poderoso anestésico, limpiando la montaña de dolor bajo la que estaba enterrado – que me hizo jadear, me mareó.

Podría dejarlo ahora, podría volver.

La cara de Bella, siempre detrás de los parpados de mis ojos, sonriéndome.

Era una sonrisa de bienvenida, de perdón, pero no tenía la influencia que mi subconsciente probablemente pretendía que tuviera.

Por supuesto no podía volver. ¿Que era mi dolor, después de todo, en comparación con su felicidad? Ella debería ser capaz de sonreír, libre de miedos y peligros. Libre de un futuro sin alma. Merecía algo mejor que eso. Merecía algo mejor que yo. Cuando dejara este mundo, iría a un lugar que estaría vetado eternamente para mí, no importa como yo dirigiera mi vida aquí.

La idea de esta separación final era mucho más intensa que el dolor que ya tenía. My cuerpo tembló por ello. Cuando Bella fuera al lugar al que pertenecía y que yo nunca iría, yo no me quedaría atrás aquí. Debe haber olvido. Debe haber descanso.

Esa era mi esperanza, pero no existían garantías. Para dormir, quizás soñar, me dije a mi mismo. Incluso cuando estaba ardiendo, ¿podía de alguna manera seguir sintiendo la tortura de su perdida?

Me estremecí otra vez.

Y, maldita sea, lo prometí. Le prometí que no me entrometería en su vida otra vez, trayendo mis negros demonios. No iba a echar atrás mi palabra atrás. ¿No podía hacer algo correcto por ella?

La idea de volver al pequeño y lluvioso pueblo que podría ser siempre mi hogar en el planeta serpenteaba en mis pensamientos otra vez.

Solo para observar. Solo por saber que ella estaba bien, a salvo y feliz. No para interferir. Ella no tendría porque saber que estuve allí…

No. Demonios, no.

El teléfono vibro otra vez.

“Maldita sea, maldita sea, maldita sea” gruñí.

Podría emplear la distracción, supuse. Encendí el teléfono y registré el número con el primer sobresalto en medio año.

¿Por qué Rosalie me llamaría? Era la única persona que estaba probablemente disfrutando mi ausencia.

Debe haber algo realmente mal si ella necesita hablar conmigo. De repente me preocupé por mi familia, golpeé el botón para responder.

“¡Qué!” Respondí con voz tensa.

“Oh!, wow. Edward contestó el teléfono. Me siento honrada.”

Tan pronto como escuché su tono de voz, supe que mi familia estaba bien. Debe estar sólo aburrida. Era difícil adivinar sus motivos sin conocer sus pensamientos como guía. Rosalie nunca tuvo mucho sentido para mí. Sus impulsos estaban usualmente basados en las lógicas más complicadas.

Apagué el teléfono.

“Déjame solo,” le susurré al teléfono.

Por supuesto el móvil vibró otra vez.

¿Seguiría llamando hasta que me diera cualquier mensaje que tuviera preparado para molestarme? Probablemente. Llevaría meses para ella cansarse de ese juego. Jugué con la idea de dejarla rellanar por el siguiente medio año… y luego suspiré y respondí el teléfono otra vez.

“Termina con esto”

Rosalie apresuró sus palabras. “Pensé que te gustaría saber que Alice está en Forks.”

Abrí los ojos y miré las vigas de madera podrida a tres pulgadas de mi cara.

“¿Qué?” mi voz estaba desinflada, sin sentimientos.

“Ya sabes como es Alice, piensa que sabe todo. Como tú.” Rosalie rió sin humor. Su voz tenía un tono nervioso, como si estuviera repentinamente insegura sobre lo que estaba haciendo.

Pero mi rabia me hizo duro preocuparme por el problema de Rosalie.

Alice me había jurado que no seguiría mi ejemplo en consideración a Bella, incluso aunque no estaba de acuerdo con mi decisión. Ella prometió que dejaría a Bella sola… tanto como yo lo hiciera. Claramente, había pensado que me quebraría ante el dolor. Quizás tuviera razón sobre esto.

Pero no lo había hecho. Aun no. Así que ¿Qué estaba ella haciendo en Forks? Quería retorcer su delgado cuello. Pero Jasper no me dejaría acercarme tanto a ella, una vez ella tuviera una idea de lo fuera de mí que estaba por la furia…

“¿Aún estás ahí Edward?”

No contesté. Apreté el puente de mi nariz, imaginando si era posible para un vampiro tener una migraña.

Por otro lado, si Alice ya había vuelto…

No. No. No. No.

Hice una promesa. Bella merecía una vida. Hice una promesa. Bella merecía una vida.

Repetí estas palabras como un mantra, tratando de limpiar mi mente de seductivas imágenes de la oscura ventana de Bella. La entrada a mi solitario santuario.

No había duda de que tenía que arrastrarme, si fuera a regresar. Eso no me importaba. Felizmente pasaría la próxima década de rodillas si estuviera con ella.

No, no, no.

“¿Edward? ¿Ni siquiera te importa que hace Alice allí?”

“No especialmente.”

La voz de Rosalie se volvió dulce y presumida, complacida, sin duda, como si hubiera forzado una reacción en mí.

“Bien, por supuesto, ella no está rompiendo las reglas exactamente. Quiero decir, tú sólo nos advertiste sobre estar lejos de Bella, ¿correcto? El resto de Forks no importa.”

jueves, 2 de abril de 2009

Traducción Crespusculo

Hola a tod@s!!!
Para los fans de Crepusculo no sé si conoceis la existencia la web de la autora de unos textos cortos relacionador con la novela - "Extra Rosalia","Extra error de cálculo" y "Extra Jacob". Los ha publicado la propia Stephenie Meyer así que son totalmente públicos, y por supuesto están en inglés.
Bueno, pues estoy en proceso de traducirlos, y en cuanto los tenga los colgaré en el blog, para aquellos a quien os interese...
Evidentemente quien no se haya leido las novelas (minimo las 2 primeras, aunq el extra de Jacob aun nose de q va...) no puede ni olisquear en estos cortos...
Espero tener al menos uno para mañana, y que podais disfrutarlo vosotros tanto como yo...
Un beso
Nana

jueves, 26 de marzo de 2009

libertad

Ansío liberarme, ansío volar lejos y librarme de las cargas que me impiden avanzar. Quitarme este peso del corazón de penas, dolores, sufrimientos y sueños rotos.

Añoro la esperanza del mañana, anhelo librarme de los sentimientos de soledad y abrazarme a la ilusión de una vida fantasías. Deseo con todas mis fuerzas deshacerme de las cadenas que me atan a la tierra y elevarme al cielo.

A veces quiero que dejen de manejarme como a una marioneta, pero soy yo la que camina por el mundo como un zombi, sin voluntad ni fuerzas para luchar. No soy capaz de manejar mi propia vida y voy a la deriva sin rumbo y sin conocer mi destino. Hace tiempo que el sol dejo de brillar para mí, y todos los días son días de otoño en mi corazón.

Todos siguen sus caminos, encuentras nuevas compañías a la vez que se alejan de mí, mientras yo me quedo rezagada, viéndolos marcharse y ser felices… sin mí.

Nana

lunes, 23 de marzo de 2009

Observada 2º parte

2º parte

Salí de la ducha con los restos de la botella de vino en la copa, desparramando algunas gotas por el pasillo de camino a mi dormitorio, había bebido demasiado y no era capaz de mantener ni la copa ni a mi misma derecha.
Había sido un día agotador. Me cansaban sobremanera aquellas pesadas comidas de empresa con empresarios de mentes cuadriculadas que estaban más pendientes de mi escote que de los contratos que les ponía frente a sus narices. Los hombres cuanto más mayores más pervertidos, los viejos solían ser los peores, intentando poner sus manos sobre mis piernas al menor descuido o convencerme de que les acompañara al hotel… como si no tuviera mejores opciones.
Mi atractivo solía ser una ventaja en los negocios, pero a veces resultaba agotador mantener sus manazas lejos de mí o que firmaran sin que tuviera que prometerles nada que me pusiera en un aprieto.
Al llegar a casa llené la bañera de agua tibia, me desnudé y me sumergí entre espumas con una botella de vino que tenía a medias. Mi intención era relajarme entre aromas de incienso y una copa de vino, pero el estupor provocado por los vapores y los penetrantes olores me habían llevado a una copa tras otras hasta acabar la botella.
Una vez en mi habitación le di el último trago al vino y dejé la copa en la mesita de noche. Con la piel un poco arrugada por pasar tanto tiempo en el agua y el albornoz a medio atar me dejé caer en la cama, mareada por el vino y oliendo a incienso y espuma de rosas, mi cuerpo quedaba medio desnudo sobre la cama, aún a medio secar, y mi pelo estaba recogido en un destartalado moño.
Tras unos minutos en los que todo el dormitorio dio vueltas a mi alrededor, intenté levantarme de la cama, pero el mareo hizo que cayera sobre la cama, provocándome un ataque de risa. Me mordí el labio, sentía un hormigueo entre los muslos y mi mente estaba juguetona.
Volví al intento de ponerme en pie, esta vez con éxito. Algo me hizo mirar por la ventana, me sentía observada.

Allí estaba él, mi voyeur.

Iba vestido con unos boxer, descalzo y sin camiseta. Me estaba mirando otra vez, con una sonrisa en la boca, puede que por haberme visto caer sobre la cama mareada o porque estaba con un muslo fuera del albornoz y mostrando un pecho.
Sin molestarme siquiera en cubrirme lo saludé divertida.
Me devolvió el saludo con la mano.
Me paseé de un lado a otro del gran ventanal del dormitorio. Mi cabeza estaba maquinando perversiones y proyectando sucias imágenes, mientras recordaba como me había estado observando practicar sexo con otro hombre.
El vino me había hecho perder la poca vergüenza que me pudiera quedar, y mi mano empezó a pasearse por mi estómago, dejando entrever más pedazos de mi piel desnuda. Él se tensó y se acercó más al cristal, pero aún sonreía.

Coloqué un pequeño sillón junto a la gran cristalera y me senté, justo frente a él. Mi mano me cosquilleaba la barriga y la otra descansaba en lo alto del sillón, sobre mi cabeza. Empecé a abrir el albornoz hasta dejar mi cuerpo al descubierto por completo para deleite de sus ojos, que se abrieron de forma exagerada cuando una de mis piernas se colocó sobre el reposabrazos dejando mejores vistas del lugar que mi mano estaba a punto de visitar.
La mano que acariciaba mi barriga se deslizo con suavidad hasta mi entrepierna, y la que remoloneaba con mi pelo se trasladó a mi pecho tras una parada en mi boca para humedecer los dedos. Mis pezones que ya estaban sensibles después del baño se irguieron fuertes con el mínimo roce.
Me masturbé y masajeé el clítoris mientras me observaba. Su sonrisa fue desapareciendo para poner ojos ansiosos. Colocó las manos sobre el cristal como si quisiera atravesarlo para llegar hasta mí y tocarme. Los calzoncillos estaban más abultados que hacía unos minutos.
Coloque la pierna que aún quedaba relajada sobre el otro reposabrazos, dejándolas totalmente separadas para facilitar más mis caricias y mejorar su perspectiva de visión.
Seguía tocándome, el vino seguía fluyendo por mi sangre y me sentía arder la piel.
Cerré los ojos para dar paso a mi imaginación, que lo situó de rodillas frente a mí, sustituyendo mi mano por su lengua, que me acariciaba y saboreaba mi cuerpo con cada roce.
Mis dos manos se dedicaron por completo a aquel punto palpitante y chorreante de excitación. Una abría paso y me rozaba el clítoris mientras la otra se introducía camino de mi vagina, moviéndose nervioso buscando los puntos que me erizaban la piel.
Primero con uno, luego con dos dedos… aquello no era suficiente… lo imaginé desnudo, con aquel instrumento duro y erecto jugueteando entre mis piernas. Los movimientos de mi mano se hicieron más bruscos, arqueando mi espalda. Mis caderas se movían como si él estuviera allí empujándome y penetrándome hasta el fondo, fuerte, agresivo… más más más más…

Abrí los ojos de tal forma que parecía que fueran a salirse de las órbitas, aunque todo estaba nublado por el estallido que estaba sucediendo dentro de mí. Saqué las manos totalmente empapadas. Me faltaba el aire, pues había estado aguantando la respiración durante el orgasmo, y volví a respirar de forma acelerada y agitada.
Lo miré. Estaba apoyado en el cristal con una mano y la otra dentro de los calzoncillos, que ahora tenían una mancha producto de su propio orgasmo. Aquello me resulto gracioso y le dedique una sonora carcajada.
Volví a cerrar las piernas y me levanté, lo miré fijamente mientras paseaba mi lengua de forma provocativa por el contorno de mis labios, luego, mientras me cerraba la bata de baño le lancé un beso y cerré las cortinas…
Había sido una experiencia excitante e interesante. Aquella noche ya podría dormir de forma placentera y sosegada.


Nana

domingo, 22 de marzo de 2009

Se busca



Nana

viernes, 20 de marzo de 2009

Observada

Estábamos metidos en la cama desnudos, tocándonos por todo el cuerpo. Aun íbamos por la fase de preliminares pero yo estaba sumamente excitada. Dos cuerpos sudados, acelerados y ansiosos.
Hacia tanto calor que ni nos habíamos molestado en cerrar la ventana y las sabanas estaban desparramadas por el suelo… así que no debió sorprenderme que hubiera ojos curiosos observándonos… Puede que por la falta de recato del momento o por la dosis de alcohol, no me molesto. Por suerte solo yo me di cuenta porque puede que mi acompañante no se lo tomara tan bien como yo.

Al principio no le hice mucho caso, estaba pendiente de otra cosa más interesante para mí, en ese momento… pero después de un rato volví a mirar hacia la ventana y seguía allí, observándonos mientras practicábamos sexo y nos revolcábamos como animales…
Decidí prestarle más atención y considerarlo un elemento más de excitación. Le gustaba lo que veía, se leía en su rostro que se estaba excitando solo de mirarnos, y eso a mí me calentó aun más…
El chico me resultaba familiar. Era el piso justo enfrente del mío, a la misma altura. Era un chico atractivo. A veces hacía ejercicio con las cortinas abiertas, sus abdominales eran un regalo para la vista… y se podía intuir que el resto de su cuerpo también.
Estaba serio, pero creo poder adivinar que tenía la mandíbula apretada por la tensión. Nos miraba fijamente, con los brazos fuertemente apretados a los costados de su cuerpo.
Cuando se percató de que yo lo estaba mirando intentó desviar la mirada avergonzado… pero tras echar un vistazo de reojo y ver que yo seguía mirándolo volvió a dirigirse a mí.
En ese momento yo estaba sentada a horcajadas sobre aquel hombre que había conocido hacía un par de semanas en un bar, y que me estaba sirviendo de entretenimiento para

aquella aburrida tarde de domingo. Habíamos girado estratégicamente en la cama de modo que yo estaba de frente a nuestro indiscreto espía. Me contoneaba arriba y abajo, penetrando el duro sexo masculino en mi cuerpo y cabalgando en el como una amazona.
Miré hacia el chico al otro lado de la ventana fijamente, dedicándole una intensa mirada acompañada de una malévola sonrisa… “te gusta lo que ves verdad?”. Estaba más excitada por el hombre en la distancia que el situado entre mis muslos….
Su gesto se había relajado, ya no parecía enfadado. Estaba complacido por mi actitud, me provocaba con la mirada a que siguiera moviéndome.
Me apretaba los pechos y me lamía las yemas de los dedos. Los movimientos de mi cuerpo se fueron haciendo más rápidos conforme alcanzaba el clímax. Cerré los ojos con fuerza y me dejé llevar por la intensidad del momento hasta que tanto el cuerpo situado debajo de mi como el mío se convulsionaron por el impacto de un orgasmo.
Me dejé caer a un lado de la cama, exhausta y aun mas sudada que al principio.
Cuando conseguí recuperar el ritmo cardiaco volví a mirar a la ventana pero él ya no estaba. Solté un profundo suspiro de frustración y me quedé dormida, despertando en mitad de la noche, ya sola, y aún desnuda y excitada tras soñar con mi improvisado voyeur.

Nana

jueves, 19 de marzo de 2009

que es sagrado?

Solo hay 4 cuestiones realmente importantes en la vida:

1 q es sagrado

2 dq esta hexa el alma

3 pq merece la pena morir

4 pq merece la pena vivir

... y solo hay una respuesta a todas ellas… “el amor”

miércoles, 18 de marzo de 2009

pide un deseo

espero el dia que te des cuenta que estas loco por mi... que vengas rogandome mi amor... ese dia te dire:

"Ahora que eres mío voy a devorarte hasta que no quede de ti más que sudor y gemidos de placer"


Nana

jueves, 12 de marzo de 2009

Herida


Una pequeña casa, en un pequeña ciudad, no importa el nombre, tampoco importa donde está, solo importa quien habita en ella. Un pequeño cuerpo con un gran corazón, perdido y solitario, que busca su lugar, que busca su camino.

Fuera, la realidad, esa realidad aplastante que la asfixia y la hiere, esa realidad que no es capaz de soportar. Entre esas cuatro paredes está protegida, nadie la puede lastimar ni mentir. Pero igual que no puede sufrir, tampoco puede ser feliz. Un mundo solitario que no puede compartir con nadie.

Tiene miedo de salir, es demasiado sensible y ya la han herido. Todo el mundo a su alrededor la engaña, no puede confiar en nadie, y está asustada.

Ella está herida, no por el engaño, sino por haber caído en la trampa. Siempre dijo que no caería, que no se permitiría el lujo de creer ese tipo de cosas, pero lo hizo, le miró a los ojos y creyó cada una de las palabras que salían de su boca, creyó que realmente le importaba y sería capaz de poner el mundo a sus pies. Luego se encontró esperando, mirando al cielo esperando ver como la luna caía rendida. Intentó recordarle que ella seguía allí, que pensaba en él, y que deseaba verlo, pero conseguido su propósito él ya no pensaba en ella. Nunca la tuvo en su corazón, como ella lo tuvo a él, sólo la tuvo en su mirada y en sus manos.

Indignada, se mira al espejo y se repite una y otra vez que no debió creerle, “estúpida, eres una estúpida”, pero no, no fue estúpida, sólo inocente y romántica. Por momentos cree perder la fe en el amor, pero no debe hacerlo, alguien la verá, y atravesará su carne para ver ese enorme corazón dentro de ese pequeño cuerpo. Verá en sus ojos todo lo que oculta, querrá descubrirla y ayudarla, y sacar todo lo que lleva dentro. Ella no es únicamente lo que se ve a simple vista, es mucho más, o al menos eso quiere creer.

Nana

martes, 10 de marzo de 2009

en un mal dia

Mirando el techo, dibujando pensamientos en la oscuridad, mientras su dolor se regocijaba en las derrotas y su interior batallaba contra su propia naturaleza. Ya a duras penas podía escuchar el latido de su propio corazón, y el silencio y las tinieblas de la noche eran tan profundos que incluso temía su respiración rompiera la quietud. En su propio rostro descubrió un gesto de decepción… ¿por qué? Por tanto tiempo perdido en las nubes, por huir de la realidad ocultándose en sus propios pensamientos, o quizás simplemente por la visión hacia ella misma que tenía, ella misma era decepcionante en todos los aspectos, para si y para los demás.
Después de tantos años aún seguía soñando como una niña, en vez de aprender a afrontar la realidad como una mujer, y eso la ponía furiosa, ¿por qué no era capaz de alejar todos esos pensamientos inútiles? Todos esos sueños dañinos para su corazón, todos esos imposibles…


Cuanto más lo pensaba, más dolor sentía, más se torturaba, y más se maldecía a sí misma. Y entonces… lo escuchó, un ruido seco rompió el silencio, y las lágrimas empezaron a correr por su rostro. No fue difícil reconocer el sonido de su propio corazón al hacerse añicos. Se colocó la almohada en la cara para amortiguar los sollozos y allí se quedó, consumiéndose por la angustia, y dejando que el sufrimiento se apoderara de cada centímetro de su alma, torturándola hasta la eternidad.

Nana

Encontrado en la red

El lenguaje es un tanto vulgar, pero no me gusta por como lo cuenta... me gustar por la historia que cuenta...

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Había sido una tontería, una estúpida apuesta de sábado por la noche, de las que se hacen cuando se lleva encima alguna copa de más. Me jugué con mis amigas Tona y Marta que si que era capaz de acostarme con un tío de los anuncios de relax, con un profesional del sexo, ellas me pagaban el polvo y, si no lo hacía, debía invitarlas a cenar a un restaurante de la ciudad (mínimo 60 euros por cabeza).

Y el lunes por la tarde, allí estaban ellas en la puerta de mi trabajo, agitando en el aire en cuanto me vieron las páginas de anuncios eróticos del diario, riendo como bobas, para recordarme el envite. Entramos en una cafetería a tomar algo y a que escogiera la mercancía, era el único privilegio que me dejaron. Seguían riendo sin parar y haciendo comentarios supuestamente picantes. Me encontraba incómoda; pero no iba a darles el gusto de la victoria. Mi vida sexual era suficientemente activa para satisfacer mis necesidades, me consideraba atractiva y no me costaba esfuerzo llevarme a los hombres a la cama; así que nunca había hecho uso de ese tipo de servicios.

Me puse a leer los anuncios, buscando algo que como mínimo me resultara atrayente (y caro. Ya que pagaban ellas, no iba a mirar el precio). Entre docenas de anuncios en los que se mercadeaba con las habilidades y atributos sexuales de mujeres que ofrecían placeres sin fin, aparecían algunos (pocos) que iban dirigidos a mujeres deseosas de compañía masculina:

"JOVEN de compañía para damas solitarias... ". No me atraía en absoluto, tenía pinta de gigoló para menopausicas aburridas.
"CESAR, para mujeres, musculoso y BD. Te llevaré al cielo. También parejas...". ¡Que asco! Seguramente sería una de esas masas de músculos grasientos y además era un fatuo.
"TOMÁS, 25 años, chico negro de alto standing. Activo y pasivo. Apartamento, hotel y domicilio...".
Lo del "alto standing y la fama que tienen los hombres de color, me pareció excitante.

¿Éste, Alicia? Pero si es un chapero, un chico para maricas.- Dijeron al unísono mis amigas, asombradas de mi elección.
- Y qué. Es un hombre, tendrá entre las piernas lo que se ha de tener y por dinero hará cualquier cosa.

Llamo, pregunto y salimos de dudas.- Dije, manteniendo mi elección. Saqué el móvil de mi bolso y marqué el teléfono de contacto que se daba. Una voz cálida y con un ligero acento contestó:

-Siii.
-Hola, llamó por el anuncio. ¿Puedes recibirme ahora?- Pregunté directamente.
-¿Eres una mujer, no? ¿Ya has leído bien el anuncio?- Respondió extrañado.
-Sí, sí, lo he entendido perfectamente; pero he pensado que, si pago, te daría lo mismo hombre que mujer.

Acordamos el precio, me dio una dirección en la mejor zona de la ciudad y hacía allí fuimos las tres. Dejé a mis amigas esperando en un bar próximo y subí al piso del chapero.

Cuando se abrió la puerta me encontré con un cuerpo escultural, negro como el azabache y vestido con una camiseta de tirantes ajustada y unos pantalones de deporte ambos blancos inmaculados. Me hizo pasar y cerró la puerta.

Lo observe detalladamente. Estaba como un tren: Algo más alto que yo, ancho de espaldas, unos hermoso pezones marcados bajo la ropa, cintura estrecha y vientre plano y bajo el pantalón se adivinaba que hacia honores a la fama de su raza. Mis pensamientos escaparon por mi boca:

-¡Que pena que con ese cuerpazo sea gay!
-Y a ti quién te ha dicho eso.- Espetó, aparentando estar ofendido.

Se acercó y llevó mi mano a su paquete.

Mira como me has puesto con sólo verte y pensar que voy a follarte hasta que no puedas más.- Musitó en mi oído, mientras que mi mano sentía como algo se movía y crecía, haciéndome intuir lo que podía esperarme.

Allí mismo me quitó la blusa y la falda, dejándome sólo con el minúsculo tanga que llevaba como única prenda interior. Sus gruesos labios de negro chuparon mis pezones y su enorme mano acarició mi pubis, lenta y suavemente. Sus modales eran muy delicados; pero a la vez controlaba la situación. La verdad, es que me estaba poniendo caliente; pero quise mantener distancias.

Desnúdate.- Le ordené.- Quiero ver que me ofreces.

Este relato no es mio... pero me gusto bastante cnd lo lei...

Voluptuosamente y de manera intencionadamente pausada se quitó la camiseta con lo que pude observar con detalle su musculatura. Era como me gustan los hombres, fuertes y robustos; pero sin musculatura artificialmente desarrollada.

Ondeaba las caderas, y lujuriosamente mostraba la punta de su lengua entre sus amplios labios. Movía las caderas adelante y atrás, se acariciaba provocativamente el paquete y coquetamente se dio la vuelta bajándose los pantalones. Ante mi vista apareció un culo perfecto, redondo, terso y firme; y entre sus muslos se observaban los hermosos cojones que pendían libremente y se movían al ritmo lascivo que marcaba su cuerpo.

Bruscamente se volvió hacía mí y sosteniendo los testículos con la mano izquierda y lustrando con saliva la verga, se acercó hacia donde estaba. El espectáculo era tremendo. No tenía la polla muy larga; pero su diámetro era extraordinario y su cabeza más gruesa todavía. Aquel ariete avanzaba a mi encuentro sin detenerse. Sin darme tiempo a nada, me tomó en volandas hasta sentarme en un mueble adosado a una pared, me quitó las bragas y clavó de un golpe su miembro de ébano en mi sexo que ya deseaba recibirlo.

-No, sin condón, no...

No me dio tiempo a acabar la frase. Sentí como las paredes de mi vagina se dilataban infinitamente para recibir aquel cilindro de carne, negro como la noche, duro como el mármol y cálido como un hierro candente. Lentamente me fue diciendo al oído:

-Disfruta y no te preocupes. No me correré. Si quieres mi semen, es tarifa extra. Si eyaculara con todos mis clientes, no aguantaría el ritmo de trabajo.

- No es por eso. Tomo anticonceptivos.- Respondí casi sin poder hablar por las oleadas de sensaciones que desde mi sexo se irradiaban a todo el cuerpo.

-Si es por miedo a contagios, luego te enseño todos mis certificados médicos. Me cuido, mi clientela paga mucho para follar seguros. Pero si quieres la saco y me pongo un preservativo.- Respondió el cabrón, sabiendo de sobras mi respuesta.

- Nooo, ahora no la saques.- Le rogué cerrando mis piernas sobre su cintura para que no se fuera. Me sentía colmada, ahíta de carne.

Se movía lentamente, su polla trasmitía a las paredes de mi vagina el rítmico vaivén de sus caderas. Nunca había sentido un miembro como éste dilatándome de aquella manera y yo seguía apretándolo contra mi coño para frotar mi clítoris contra su pubis poblado de recio y rizado bello. Iba camino de la gloria.

-Podemos estar así el tiempo que quieras; pero así no haremos nada.- Musitaba en voz baja, mientras mordisqueaba mi cuello, mis orejas y acariciaba mis senos que estaban duros y erectos.

Muy a mi pesar, cedí y él lentamente se fue retirando de mi interior. Pero al llegar al final, cuando sentía su enorme glande en la embocadura de mi vagina, dio un golpe seco y volvió a meterla hasta el fondo haciéndome gemir de placer. Repitió aquello varias veces; se retiraba de manera exasperantemente lenta y embestía hasta llegar al fondo de un modo salvaje. Creí desfallecer; pero finalmente, me tomó de la mano y me llevó hacía una habitación.

Decorada con espejos en todas las paredes y el techo, la cámara tenía en el centro una cama con sábanas de raso crudo. Me tumbó de espaldas y el tacto frío y suave de la ropa de cama y las inesperadas vibraciones de un colchón de agua que se movía bajo mi peso, me producían voluptuosos escalofríos en todo mi ser.

Separó delicadamente mis piernas y su boca se hundió en mi sexo húmedo y hambriento de sensaciones. Si con su polla había creído reventar, su lengua y sus carnosos labios me estaban llevando al paraíso, haciéndome gritar y convulsionarme con cada nuevo estimulo. Metía su lengua hasta lo más profundo de mí ser con una maestría sin par, mordisqueaba mis ninfas con sus blancos dientes hasta el delgado límite entre el placer y el dolor y chupaba mi clítoris duro y ardiente con sus carnosos labios africanos.

Por fin, sentí su verga penetrarme de nuevo. Era como un taladro duro y ardiente que separaba mis entrañas, partiéndome en dos, su carne frotándose en mi interior y su cálida voz diciéndome acompasadamente con sus envestidas: "Goza, goza, goza...", me hacían enloquecer.

Casi perdí el sentido cuando un orgasmo explotó en mí, como un río que se desbordaba. Mi vagina se cerró como un cepo sobre aquella verga diestra y poderosa. Por sorpresa, él contrajo todo su cuerpo en un tremendo espasmo, su miembro profundizó hasta el límite en su avance y descargó en mí interior mares de semen. Quedamos exhaustos uno junto al otro; me miraba, sin saber que decir.

-¿Me vas a cobrar la tarifa extra? Yo no lo he pedido.- Pregunté con sorna.

No, no te voy a cobrar nada. Es mi primer polvo con ganas en muchísimo tiempo.- Respondió Tomás sonriendo y con cara de felicidad.

-¿Dónde puedo asearme?- Pregunté levantándome

Cuando salí de la ducha, él no estaba. Escuché música y su voz que me llamaba. Lo encontré en otra habitación; era un despacho amueblado y decorado con un gusto impecable y funcional. Una librería atestada de libros de literatura, historia, filosofía, etc., que a todas luces eran utilizados frecuentemente, cubría todas las paredes y una mesa con un ordenador y llena de papeles con señales inequívocas de que habían estado trabajando hacía poco tiempo, demostraban que aquel era un lugar de trabajo y no meramente decorativo.

Tomás estaba sentado en un sencillo sillón de piel teñida de beige claro, sobre el que resaltaba el oscuro color de su epidermis, todavía perlada de gotas de agua de haberse duchado, y en una mesa auxiliar, de moderno diseño pero sin extravagancias, había dos vasos llenos de burbujeantes bebidas frescas.

Tenía los ojos entornados escuchando la tenue música clásica que llenaba el ambiente.

-Como no sabía lo que querías te he puesto una Cola; si quieres otra cosa dímelo.

- Esta bien.- Le respondí absolutamente sorprendida por lo que veía.

Telefoneé a mis amigas, para decirles que no esperaran más. Me senté desnuda frente a él en una especie de saco amorfo del mismo color que el sillón y relleno de un material, que adoptó mi forma con sólo mi peso. Lo miré en silencio durante un buen rato. Era realmente guapo, de facciones exóticas; pero guapo. Rompí aquel acogedor silencio con una audaz pregunta:

-¿Si no eres homosexual, por qué haces de chapero? Y por lo que puedo ver de chapero culto y con dinero.

Creo que tenía ganas de contarlo, fue como una catarsis, empezó a hablar y hablar explicándome su vida. Había llegado a España hacía unos años con una beca para estudiar aquí y que apenas le daba para vivir. Una tarde, a la caída del sol, paseando por un parque público se le acerco un hombre maduro muy bien vestido y le preguntó que cuanto cobraba. Sorprendido, dijo no entender a que se refería y entonces el hombre le explicó que aquel sitio a aquella hora era un lugar de contacto de chaperos y clientes. Le ofreció dinero por ir con él, más dinero del que él veía junto nunca, y aceptó. En un hotel se la dejó mamar por aquel hombre y se lo folló más por intuición que por conocimiento. Al acabar, el improvisado cliente alabó sus atributos sexuales y le propuso ser su protector a cambio de sus favores sexuales. Y volvió a aceptar, el dinero fácil fue una tentación invencible para él.

El protector le presentó a amigos suyos, que le pagaban generosamente por sus servicios, y se hizo una clientela que hizo posible salir de la precariedad económica. Un día le dijo que un conocido quería pasar una noche entera con él; pero que quería su culo, quería estrenar un ano virgen de negro. Hasta aquel momento, nunca le habían penetrado, siempre era él el follador, y se negó; pero nuevamente el dinero le venció, todo parecía ser cuestión de precio. Al final no fue tan difícil, era un cincuentón "pichafloja" y no sintió nada especial cuando irrumpió por primera vez en su interior.

Todos sus clientes eran famosos o ricos, pagaban lo que les pedía, y él, cuando los veía en las noticias y en la revistas de sociedad, los despreciaba. Pronto su vida cambió, cambió profundamente; sus ingresos le permitieron instalarse donde vivía ahora, en uno de los mejores barrios de la ciudad, y dedicarse a los que realmente le gustaba, financiándolo con su polla, su culo y su boca. Estudiaba periodismo y tenía en mente escribir un libro sobre sus vivencias.

Mientras hablaba y sin que lo notara, me había ido acercando a él y apenas hubo acabado de hablar, tomé su sexo flácido y me lo llevé a la boca.

-Me he quedado con ganas de probarlo.- Dije riéndome.

- No por favor, no lo hagas. A ti no te puedo negar nada, ya has visto que contigo no me contengo y dos corridas seguidas harán que hoy no pueda recibir a nadie más.- Imploró mirándome a la cara.

- Ni hoy, ni nunca recibirás a nadie más. Quiero tu polla para mí sola. Así que viviremos juntos. Soy periodista, y te buscaré trabajo en mi periódico. Seguirás estudiando, acabarás la carrera y escribirás ese libro. De todo me encargo yo.
Cada frase era intercalada con un lametón que hacía que cada vez la verga estuviera más dura y erecta.

Alicia observó triunfante aquella asta negra, suave y brillante que tenía entre las manos. Casi no le cabía en la boca; pero la chupó y chupó hasta que tuvo entre sus labios un dulce de chocolate y nata que le supo a gloria.